Vaginosis bacteriana: La infección que vuela bajo el radar

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La vagina es un órgano bastante asombroso. También es un órgano particular, que requiere el equilibrio justo de bacterias buenas y malas para estar saludable. Cuando hay un desequilibrio, el resultado es la vaginosis bacteriana, o VB.

Una de cada tres mujeres ha tenido vaginosis bacteriana. Mientras que las mujeres de cualquier edad pueden padecer VB, las mujeres menopáusicas corren un mayor riesgo porque el estrógeno y la progesterona, que juegan un papel importante en el mantenimiento de ese equilibrio, disminuyen, allanando el camino para que las bacterias malas se multipliquen.

La vaginosis bacteriana se trata con antibióticos, un estudio demostró que la adición de probióticos al curso del tratamiento redujo la recurrencia. Si no se trata, puede aumentar las posibilidades de contraer una enfermedad inflamatoria pélvica e infecciones de transmisión sexual, como la gonorrea, la clamidia, el VPH o el VIH.

¿Cómo se diagnostica la VB?

La única manera de asegurarse de que se tiene vaginosis bacteriana es visitando al médico. El médico puede detectar visualmente los signos durante un examen vaginal. Además, el médico puede tomar una muestra de la secreción vaginal o realizar una prueba de pH en el consultorio para examinarla.

Se recomienda que las mujeres no se hagan duchas vaginales ni utilicen desodorantes vaginales en aerosol antes de su cita, ya que pueden enmascarar los olores e irritar la vagina. Las mujeres también deben tratar de no ser evaluadas por el flujo vaginal durante el período menstrual porque puede hacer más difícil el diagnóstico.

¿Cómo se trata la VB?

Es importante consultar con el médico y buscar un tratamiento, ya que la vaginosis bacteriana no tratada puede causar complicaciones y riesgos para la salud.

Esta infección se puede tratar fácilmente con antibióticos recetados en forma de medicamentos orales, como las píldoras, o con cremas o geles tópicos insertados en la vagina.

Debido a que algunos antibióticos orales pueden causar malestar estomacal, náuseas o dolor abdominal, las mujeres deben evitar el consumo de alcohol para reducir el riesgo de malestar estomacal, aumento de la frecuencia cardíaca, falta de aliento, vómitos y dolor de cabeza.

También es importante tener en cuenta que algunas de las cremas recetadas que contienen clindamicina pueden debilitar los condones de látex. Es aconsejable abstenerse del contacto sexual hasta que se complete el tratamiento.

Incluso si todos los síntomas desaparecen, es importante que las mujeres tomen el tratamiento completo y que alerten a su profesional de la salud sobre cualquier síntoma que persista después de terminar el antibiótico, ya que la vaginosis bacteriana puede reaparecer en un plazo de tres a doce meses, a pesar del tratamiento.

¿Mi pareja necesita ser tratada?

Los hombres no pueden ser tratados por vaginosis bacteriana. La pareja femenina de una mujer también puede padecerla y debe ser examinada y tratada, si es necesario. Es importante destacas que no es una infección de transmisión sexual, pero la actividad sexual puede aumentar el riesgo al cambiar los niveles de pH en la vagina.

Recomendaciones

Estas recomendaciones podrían ayudar a mejorar el diagnóstico o los síntomas de vaginosis bacteriana:

  • No dejes de tener relaciones sexuales a menos que tu médico te lo indique, y no dejes de tomar los antibióticos recetados.
  • Practique una buena higiene vaginal.
  • Use un jabón hipoalergénico sin fragancia.
  • No se haga duchas vaginales; la vagina se limpia sola, y las duchas interrumpen el ambiente para las bacterias buenas.
  • Use ropa interior de algodón, que respire.
  • También puede probar los probióticos orales con Lactobacillus rhamnosus GR, lo que puede reducir las posibilidades de que la vaginosis bacteriana se repita.
  • Asegúrese de limpiar de adelante hacia atrás (desde la vagina hasta el ano).
  • Practica el sexo seguro.
  • Limite el número de parejas sexuales.

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